Cuando el hermano mayor también quiere ser amamantado

Hace pocos días, Nolizza, una mami con quien comparto mucho en redes sociales, me contaba que su hija de cinco años estaba presentando mucha inquietud y curiosidad por la Lactancia Materna. Nolizza tiene 32 semanas de embarazo y su pequeña de 5 años, a quien no le fue posible amamantar más allá de mes y medio, le ha expresado su deseo de ser amamantada al igual que la hermanita que viene en camino.

De entrada lo que pude percibir es que tal vez esta pequeña siente amenazada la relación que hasta ahora ha tenido con su madre y busca mediante la lactancia asegurar su espacio, cubrir su territorio o, simplemente esta experimentando una genuina curiosidad.

Creo que mi respuesta tomó a Nolizza un poco por sorpresa. Quizá pensaba que le diría que no estaba bien amamantar a una niña de 5 años sin embargo, en ese momento no encontré ninguna razón por la que no fuese posible o estuviese mal ofrecer el pecho a la niña, por supuesto y siempre y cuando, la madre estuviese cómoda y a gusto con tal decisión. Más tarde y como no soy especialista, consideré prudente investigar un poco más y consultar con expertos en el área, como lo es Alba Padró, Auxiliar de clínica, Consultora Internacional de Lactancia (IBCLC) y co-fundadora de Lactapp , que muy gentilmente aclaró mis dudas al respecto.

Curiosamente es una inquietud que se presenta con regularidad en madres con niños mayores. Alba me confirmó lo que inicialmente había considerado, si la madre se siente cómoda y a gusto, no hay nada de malo en ofrecer el pecho. En la mayoría de los casos, los niños a esa edad han perdido ya el reflejo de succión y se les dificulta prenderse al pecho, por lo que sacian su curiosidad inicial y abandonan.

En muchas culturas la lactancia prolongada es algo natural, no así en la nuestra. La leche materna aporta factores inmunológicos, enzimas y vitaminas, que sin duda favorecerán la salud de tu pequeño, sin embargo considero de suma importancia, tomar en cuenta los siguientes factores:

  • Amamantar a un bebé puede ser una experiencia desafiante. No todas las madres vivimos el puerperio de la misma manera y satisfacer las demanda de un bebé recién nacido y de un niño mayor puede ser realmente agotador.
  • Asegúrate de sentirte realmente cómoda ofreciendo el pecho a tu hijo mayor. Recuerda que la leche materna es el único requerimiento nutricional del recién nacido y que si bien, a mayor demanda, mayor producción, también es cierto que el agotamiento se multiplica por dos, lo que pudiese afectar tu desempeño.
  • Habla con tu pequeño con sinceridad, ellos comprenden más de lo que nosotros pensamos. Refuerza en él/ella la seguridad de que jamás perderá el amor de mamá bajo ninguna circunstancia.
  • Explícale que ahora es el hermano/a mayor, que ahora es un niño/a con otros requerimientos nutricionales que debe cubrir para crecer sano y fuerte. Es posible y se han visto casos de niños que quedan nuevamente enganchados al pecho y que comienzan a rechazar los alimentos sólidos. No es lo común, pero es importante que el niño mayor sepa que necesita otros alimentos adecuados a su edad.
  • Toma en cuenta que si ofreces pecho a tu bebé en sitios públicos, existe la posibilidad que tu hijo/a mayor quiera teta también. Finalmente será tu decisión, pero es importante que las posibles complicaciones no te cojan desprevenida.
  • El pecho materno es sinónimo de nutrición pero no solo a nivel alimenticio sino emocional también. El niño/a encuentra en el pecho de la madre la tranquilidad y el sosiego que necesita, es por ello que reforzar los vínculos y brindar seguridad emocional es imprescindible. Inclúyelo en las actividades con el recién nacido, permítele participar y brindar ayuda en las tareas cotidianas, como cambiar los pañales, bañar y vestir a su hermano, participa con ellos en sus juegos, en fin, inclúyelo en el equipo.

Recuerda siempre que la decisión es tuya. Es importante que te sientas cómoda, segura y a gusto. Analiza y estudia tus opciones y tus sentimientos al respecto independientemente de la crítica o la opinión ajena.

Si estás pasando o has pasado ya por una situación similar me encantaría conocer tu experiencia.

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