Cafeína y embarazo

En nuestro día a día consumimos constantemente productos que contienen cafeína y desconocemos de sus efectos sobre nuestra salud y en la de nuestros bebés. Me gustaría comenzar diciendo que la cafeína es un psico-estimulante y una de las sustancias que más se consumen a nivel mundial.

Aunque un 75% de la cafeína la podemos aportar al organismo a través del café, también lo podemos llegar a consumir con la ingesta de té (15%), bebidas energéticas, refrescos, en alimentos como el cacao, helados, tortas, variedades de dulces y algunas medicinas.

Una vez que la ingerimos es absorbida por el estómago e intestino delgado alcanzando sus niveles máximos en sangre entre los primero 50 a 75 minutos, va al hígado para ser metabolizada, necesitando entre 4 y 7 horas para eliminar la mitad de la cantidad ingerida en adultos sanos. En embarazadas este tiempo aumenta, pudiendo llegar hasta 11 horas y en el feto y neonatos se estima que es entre 65 y 100 horas.

Ahora bien, ¿qué pasa en nuestro cuerpo cuando la consumimos?

Como mencioné anteriormente esta sustancia es un psico-estimulante, lo que quiere decir que a nivel del sistema nervioso central estimula la atención, aumenta el nivel de alerta y ayuda a que disminuya la somnolencia. También pueden presentar intolerancia a la glucosa, que es mayor en embarazadas, aumentando el riesgo de diabetes gestacional y problemas gastrointestinales como acidez.

Cuando alcanza niveles tóxicos puede aparecer insomnio, agitación psicomotriz, irritabilidad, arritmias cardíacas, contracciones musculares involuntarias, convulsiones e incluso muerte.

¿Cómo puede afectar a nuestro bebé durante el embarazo y por qué?

La cafeína atraviesa la placenta y las concentraciones en sangre llegan a ser similares a la de la madre. Ni el feto ni la placenta tienen la capacidad para metabolizarla, por lo tanto, si la madre la consume el bebé estará continuamente expuesto a esta sustancia y los efectos sobre él son dosis-dependiente, es decir, que los efectos serán mayores en la media que la cantidad aumente.

En la placenta se produce una contracción de los vasos sanguíneos, disminuye el oxígeno y sangre placentarios y trae como consecuencia una disminución del aporte de sangre, oxígeno y nutrientes al feto.

En el bebé todos estos cambios hacen que haya una restricción del crecimiento, nazcan pretérmino o bajos de peso, puedan presentar sufrimiento fetal, arritmias, etc.

¿Existe alguna cantidad que se pueda consumir de forma segura?

Múltiples estudios concluyen que consumos de 200 – 300mg al día (aproximadamente 1 – 3 tazas al día) son de bajo riesgo.

Consumos de más de 600mg al día se han asociado con un aumento en el riesgo de abortos espontáneos.

Por todo esto lo más recomendable sería evitar su consumo o disminuirlo al máximo. Si eres de las que no puede vivir sin tomar café, puedes tomar una taza y sustituir otra por café descafeinado. Recuerda que ante cualquier duda siempre debes acudir a tu médico para recibir la mejor guía y orientación.

 


Dra. Ann Molinet
Médico Pediatra, Intensivista Pediatra
tupediatraguia@gmail.com
@tupediatraguia

 

 

Si te ha gustado esta entrada no olvides darle like y compartirla, así nos ayudas a saber qué contenidos son de mayor interés!
Recuerda Suscribirte al blog para no perderte ninguna de nuestras sorpresas y novedades! (encuentras el formulario de suscripción en la barra lateral derecha si estás en un ordenador o más abajo, justo debajo de los comentarios si estás en un móvil)

Deja un comentario