Tabaquismo y embarazo

El tabaquismo se considera actualmente como un problema de salud pública. La OMS estima que a nivel mundial existe alrededor de 1.300 millones de fumadores, con una mortalidad para el año 2015 de aproximadamente 6 millones de personas por año, de las cuales, más de 5 millones son fumadores activos.

¿Sabes que se han descubierto cerca de 4000 sustancias que componen el tabaco?

pues sí, y de ellas se estima que alrededor de 200 son venenosas y 40 son cancerígenas, pudiendo destacar dentro de sus componentes la nicotina, el monóxido de carbono, amoníaco, arsénico, cianuro, entre muchos otros. Ahora imagina la cantidad de sustancias químicas que se liberan en el humo del cigarrillo una vez que se enciende y todos sus efectos en el organismo.

Sin embargo, a pesar de todo esto, el tabaquismo se termina convirtiendo en una conducta automática y rutinaria que forma parte de la vida cotidiana, por ejemplo, al levantarse, tomar café, hablar por teléfono, reuniones sociales, etc.

En los consumidores genera una sensación de placer, que al fin y al cabo es lo que experimenta y busca toda persona que se inicia en este vicio, al punto que esas vivencias terminan teniendo mayor peso que la gran cantidad de efectos negativos que se producen en su salud y en la de su entorno.

Una de las sustancias que más efectos negativos tiene sobre el organismo es la nicotina que tiene 2 vías de ingreso al organismo. Una es a través de la cavidad oral, con absorción más lenta, produce irritación local de la mucosa pero menor toxicidad general, luego llega al hígado donde se metaboliza y forma cotina (su principal metabolito), que puede persistir en el cuerpo hasta 4 días y contribuye con los efectos de la nicotina en el sistema nervioso central.

La otra forma es por inhalación del humo, a nivel pulmonar se absorbe muy rápidamente, a través de los alvéolos pasa a la sangre y aproximadamente en los primeros 10 a 60 segundos llega al sistema nervioso central.

¿Qué es lo que sucede en nuestro organismo al fumar?

A nivel del sistema nervioso central actúa como un psicoestimulante. Inicialmente se produce un estado de alerta y vigilia, relajación y control del estrés, placer, analgésico y anorexígeno (disminuye el apetito), crea adicción y dependencia con el posterior síndrome de abstinencia, etc. Una vez que pasan esos efectos produce depresión y fatiga, haciendo que la persona busque consumir más nicotina.

A nivel general se produce un aumento en la frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria y tensión arterial, puede alterar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de enfermedades coronarias. Además, con la combustión del tabaco se libera monóxido de carbono, por lo que, entre algunas cosas, se disminuye el aporte de oxígeno a los tejidos.

Viendo un poco algunos de los efectos sobre la salud, ¿cómo puede afectar al bebé durante el embarazo?

Pues bien, la nicotina, que en el feto puede llegar a ser 15% mayor que en la madre, y el monóxido de carbono, atraviesan la placenta y el cordón umbilical.

La cantidad de sangre que llega al feto disminuye, por lo tanto, el aporte de oxígeno y nutrientes es menor y como consecuencia de esto el bebé puede nacer prematuro o con bajo peso.

Otros efectos que se pueden presentar es que aumentan la tensión arterial, la frecuencia cardíaca y la frecuencia respiratoria, se altera la función de sus pulmones, tiene mayor riesgo de infecciones (principalmente respiratorias).

Y no es solo eso, pues también hay mayor riesgo de muerte súbita del lactante, síndrome de abstinencia, hiperactividad, alteración en el desarrollo mental e incluso malformaciones congénitas (labio leporino, paladar hendido, cardíacas, entre otras).

No existe una cantidad segura de cigarrillos que se puedan consumir, por lo que se recomienda dejar de fumar incluso antes de quedar embarazada.

Recuerda que el bienestar de tu bebé depende de ti y siempre que tengas alguna duda lo mejor es acudir al especialista para que pueda darte todas las recomendaciones necesarias.


Dra. Ann Molinet
Médico Pediatra, Intensivista Pediatra
tupediatraguia@gmail.com
@tupediatraguia

 

 

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4 thoughts on “Tabaquismo y embarazo

  1. Buenas! Muy interesante el tema! Podrian ampliarlo? Me gustaría saber qué efectos puede tener el cigarrillo de terceros en mi bebé ya nacido. Ejemplo: vamos a la casa de la abuela y la abuela fuma o deja ceniceros con cigarrillos apagados por varios lugares de la casa. O le alza al bebè luego de haber fumado (se lava las manos pero es la misma ropa). Le puede afectar a mi bb? Gracias!

    1. Si Pati, lo que se conoce como el humo de segunda mano es sumamente dañino para todo el mundo y más aún para un bebé, ya que el humo y sus componentes químicos son inhalados y llegan directo a los pulmones ocasionando las mismas consecuencias que para el fumador activo. Es importante resaltar que los químicos permanecen en el aire por varias horas luego de haber fumado. Por ejemplo, una de las pocas razones por las que no se recomienda hacer colecho es en el caso de padres fumadores u obesos, en el caso de los obesos puede permanecer el bebé en la habitación de los padres pero no en la misma cama, en el caso de padres fumadores se recomienda que ni siquiera duerman en el mismo cuarto.

  2. Oh my god! Tantos efectos negativos y las mamás continúan con este hábito. Mami a color deberiíamos de hacer una campaña: NO al tabaco en el embarazo, debe ser másiva en instagram. Que dolor tan grande donde ese bebé muriera.

    1. Es así, hay que informar, que no haya una sola mamá que no conozca las contraindicaciones de este hábito tan nocivo

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