Mi bebé rechaza mi pecho!!

Cuántas veces no escuchamos por ahí ¿a mi bebé no le gusta mi pecho?, ¿no quiere mi leche? O comentarios similares?, pues muchas!  y lo primero que es importante saber es que los bebés nacen con una preparación natural para ser amamantados y las mujeres, listas para hacerlo.

Sin embargo, se pueden presentar determinados momentos en los que aparece un rechazo al pecho, de uno o ambos y ocurre de forma abrupta, repentina y absolutamente inesperada, pero generalmente transitorias, pudiendo durar entre 2 y 5 días.

Estas situaciones pueden aparecer antes de empezar el proceso de lactancia o en ocasiones pocos minutos de iniciada la succión, y muchas veces, por desconocimiento, suelen terminar en un destete prematuro cuando realmente la solución es identificar el origen del rechazo.




Quiero aprovechar de destacar que existen técnicas y estrategias que permiten recuperar la lactancia y resolver la crisis pero lo principal es tener mucha paciencia y persistencia, tratar de conservar la calma y sobre todo, tener confianza en ustedes mismas.

¿Qué consecuencias genera este rechazo al pecho?

Para la madre genera una carga emocional importante, tiene una sensación de rechazo por parte del bebé, además de angustia y desesperación por no entender lo que está sucediendo o cómo manejarlo. Físicamente puede originar malestar o problemas en los senos como ingurgitaciones, dolor, obstrucción de los conductos, etc. contribuyendo a un círculo vicioso.

En el bebé, aparte de la irritabilidad y angustia, podría presentarse el inconveniente de que tenga poca ganancia de peso.

Y finalmente, el entorno familiar también sufre consecuencias, pues esa sensación de malestar y angustia repercute en el entorno, desencadenándose incertidumbre, impotencia, tensión, nervios y frustración.

Lo fundamental es siempre mantenerse lo más tranquila posible, pues es lo que va a permitir analizar y evaluar mejor la situación para poder conseguir la solución al problema y superar con éxito esta etapa, que les repito, si se puede.

Ahora bien, ¿cuáles son las posibles causas?

Para poder abordar este punto, primero es necesario identificar si es real o si la madre está interpretando como rechazo algo que no lo es.

Eso último ocurre con mucha frecuencia pues a medida que los bebés van creciendo, especialmente en los mayores de 4 meses, el número de tomas al día suele disminuir, pero la cantidad que consume es mayor y lo suele hacer con mayor rapidez por la fuerza y habilidad con que ya succiona y se puede interpretar como que ya no quiere el pecho o algo similar.

En caso de tratarse de un rechazo real debemos tener presente que las razones del bebé van a variar según su etapa del desarrollo o incluso su salud para el momento.

A continuación detallaremos las posibles causas relacionadas al bebé y a la madre.

Relacionadas al bebé:

1. Técnica inadecuada: el bebé no logra alimentarse adecuadamente o requiere un mayor esfuerzo para hacerlo, provocando en la madre dolor, grietas en los pezones o mastitis.

2. Síndrome de confusión: cuando la madre ha usado biberones o incluso chupón puede aparecer confusión entre el pezón y la tetina, pues ni la forma ni la técnica que debe usar para succionar son similares.

3. Exceso de cansancio o sobre-estimulación.

4. Siente algún dolor o se encuentra enfermo: cólicos, dificultad para respirar, obstrucción nasal, vacunación reciente, dentición, infección de oído, etc.

5. Tiene demasiada hambre y se desespera.

6. El patrón de tomas ha cambiado.

7. Muchas distracciones en el entorno y/o cambios importantes en su rutina.

8. Inicio de alimentación complementaria.

9. Experiencias desagradables del bebé (sondas, aspiración, etc).

10. Frenillo en la lengua o labio del bebé que limite la succión.

 

Relacionadas a la madre:

1. Cansancio o estrés.

2. Cambios en el sabor de la leche: mastitis, por algún alimento consumido, medicamentos o cambios hormonales (menstruación, embarazo).

3. Cambios en el sabor del pecho: perfume, jabón, detergente, crema, desodorante, etc.

4. Reflejo de eyección: rápido, lento o por mamas muy cargadas y tensas.

5. Disminución en la producción: por limitar o saltarse tomas, horarios estrictos, estado emocional o combinar con biberones.

6. Reacción brusca, gesto de enfado o molestia cuando el bebé accidentalmente muerde el pezón.

7. Discusiones, peleas o hablar fuerte con otras personas durante la lactancia.

 

Como pueden ver son múltiples causas las que pueden estar sucediendo y pueden estar 1 o más involucradas, pero recuerda, todo tiene solución. No te pierdas la segunda parte donde estaremos conversando sobre ¿cómo hacer para retomar el pecho?

Ante cualquier duda o eventualidad no olvides solicitar ayuda, consulta con un especialista para que te pueda guiar durante todo el proceso.

 


Dra. Ann Molinet
Médico Pediatra, Intensivista Pediatra
tupediatraguia@gmail.com
@tupediatraguia

 

 

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