Crisis de lactancia o brotes de crecimiento

Los principios de la lactancia materna suelen ser difíciles, no sabes cómo poner al bebé, cuándo debes ponerlo al pecho, cuánto tiempo mama y si realmente está comiendo algo… todo son incertidumbres. Es por esto que queremos hablaros de varias crisis de lactancia que se dan los primeros meses y que a veces son difíciles de superar si no las entiendes. La finalidad con todo lo que os cuento no es en absoluto a asustaros, sino todo lo contrario, cuando se tiene información, y se sabe porqué un bebé llora, o reclama más, o duerme distinto, o come menos, o mama más…todo es más llevadero.

La primera crisis (15 – 20 días de nacido)

Llegados los 15-20 días todas esas dudas están ya resueltas y parece que te sientes fuerte teniendo el tema controlado. Y entonces… todo cambia.

El bebé empieza a pedir más continuamente, no está tranquilo si no está con la teta en la boca y aún encima se suelta para echar algo de leche y volverse a enganchar como si nada y así todo el día

¿Qué está pasando?

Es la primera crisis de lactancia o brote de crecimiento. A algunas personas no les gusta que se les llame “crisis” a esta etapa, pero con los nervios que se pasa y lo que cuesta aguantar el tipo yo creo que la palabra es la indicada.

Los 2 o 3 primeros días tras el parto se produce el calostro, lo que viene a continuación es la leche de transición, y sobre los 15 días pasa a ser leche madura. Además la cantidad que necesita el bebé aumenta, si hasta ahora tomaba unos 600-700 ml al día (cantidad orientativa) a partir de los 15-20 días sus necesidades pueden aumentar, necesitando entre 900ml o incluso 1 litro de leche al día, así que esa manera tan “loca” de estar al pecho continuamente no tiene más sentido que el de conseguir que tu glándula fabrique lo que él necesita; leche madura y en mayor cantidad!

Lo que suele pasar en estas situaciones es creer que tú leche no le llega, que no produces suficiente y querer introducir algún suplemento, pero hay 3 cosas que te indicarán que sí tienes leche suficiente:

  • Ha recuperado o superado el peso del nacimiento.
  • Hace mínimo 6 pañales de orina al día.
  • Hace mínimo 3 cacas al día.

Si se cumple lo anterior sólo necesitas fuerza y paciencia para aguantar unos 3 o 4 días de esta alta demanda y tras eso vendrá la calma y volverá a ser como antes.

Si dudas y metes algún biberón, no dejarás que tu cuerpo fabrique lo que el bebé necesita y, o bien alargarás esta crisis, o bien te meterás en una lactancia mixta.

 

Segunda Crisis (6 – 7 semanas)

Sobre las 6 o 7 semanas del bebé (etapa aproximada) hay un cambio en la composición de la leche materna y, temporalmente, se vuelve más concentrada y salada.

Esto hace que el bebé rechace más el pecho y quiera mamar pero a la misma vez arquee más la espalda, se ponga tieso, llore, tire del pezón…pero quiera mamar constantemente… una lucha en toda regla.

Es una etapa difícil, pero como te indico al principio del post, es un cambio de sabor “transitorio” así que al cabo de unos días todo pasará, aunque sí es verdad que puede durar algo más que la primera crisis (la que se da a los 15-20 días), sobre 1 o incluso 2 semanas.

Como siempre, el peso en aumento del bebé y las deposiciones indicarán que está comiendo bien y que sólo es cuestión de paciencia, eso sí, de mucha muchísima paciencia. Si alguien a tu alrededor ha pasado por esto y puede darte apoyo sería perfecto!, si la frase de apoyo que escuchas es “quizá tu leche no le llega” es que no ha pasado por ello o no es la persona indicada.

Mucha fuerza queridas mamás

Tercera Crisis (3 meses)

Esta suele ser la crisis más dura, la que muchas mamás por desconocimiento no consiguen superar, y es que son varias las causas que hacen pensar que la lactancia ya no funciona, cuando en realidad, sólo es un bache más, pero un bache largo, eso si!

Llegados a los 3 meses, un primer cambio es notar los pechos blandos, lo que se puede asociar a “vacíos”, pero lo que ocurre es que por fin producción y demanda van de la mano, y el cuerpo aprende a producir sólo cuando pida el bebé. Así que leche hay, seguro! Pero se produce al momento. Bueno… en realidad a los 2 minutos aproximadamente de que el bebé mame, lo que hace que el bebé se enfade, y a la mamá le vuelva a dar la sensación de que no hay leche, pero de nuevo insisto, si hay leche, pero se fabrica tras un par de minutos de pedirla, para que nos entendamos.

A los 3 o 4 minutos el bebé no quiere más ¿Que ha pasado? ¿come menos? No, come igual, pero su capacidad de succión ahora es tal que en muy poco tiempo ya acabó, así que no lo veas como algo malo, acabas de ganar tiempo para ti.

Puede que ahora no gane tanto peso como meses pasados, pero no es que le falte alimento, sólo que ahora cada vez ganará menos peso, si ganase a kilo por mes como se dice por ahí… con 3 años pesarían 36 kilos

Quizá cualquier cosa le distraiga, incluso una mosca pero ahora es consciente de su alrededor y todo es llamativo! .

Como siempre, si estás aquí confía en ti, la leche no desaparece, tarda años en irse, así que eres capaz de superar esto seguro! Aunque conllevará un esfuerzo. Mucho ánimo!

4 Meses – Falsa crisis (sueño)

Muchos pensábamos que un bebé era comer y dormir, bueno…y hacer caca.

Pero resulta que de dormir nada de nada… duermen muchas horas si, pero muy espaciadas. Dormir 3 horas seguidas a veces es un milagro.
Pero resulta que a los 2 o 3 meses parece que van durmiendo algo más, y cuando ya crees que empieza la buena vida…zas! Llegan los 4 meses y las noches son un descontrol, llegando a despertarse cada hora y poco ¿que ha pasado? .
Pues sencillamente que ha madurado. Los bebés nacen con 2 fases de sueño y sobre los 4 meses alcanzan las 5 que tendrán a partir de ahora (como nosotros) pero cambiar de una fase de sueño a otra es difícil, implica despertarse y que no sepan volver a dormirse, por eso muchas veces pedirán más teta de lo normal, en este caso muchas no serán de hambre, serán ” tetas de consuelo” para ayudarle a dormir de nuevo, así que nada de empezar a creer que no tienes leche, no es una crisis para aumentar producción, pero la teta no es sólo alimento, eso debemos tenerlo presente siempre, también es refugio, consuelo, tranquilidad.
No deberíamos evitar aún así el no ofrece pecho, todo lo contrario, es necesario ayudarles a dormir y cuanto antes acudamos mejor, para que el despertar no sea muy grande y cueste menos volver a dormirlo, por eso lo mejor aquí es el colecho.
Con el tiempo aprenderán a dormirse solos entre fase y fase, pero como todo, necesita tiempo y es un aprendizaje que vendrá sólo, nosotros también nos despertamos unas 10 veces, pero no lo recordamos porque sabemos volver a enlazar el sueño.
Mucho ánimo en esta etapa y mucho cariño y comprensión hacia el bebé .

 

Falso destete (6 meses)

Como ya sabéis, la lactancia materna debe ser en exclusiva hasta los 6 meses. Al llegar a esa edad se puede empezar la alimentación complementaria, y se pueden dar 2 casos:

  • Que el bebé aún no este preparado para la alimentación complementaria (no muestra interés por la comida, no se sienta solo o no ha perdido aún el reflejo de extrusion) por tanto no querrá comer y solo pedirá teta.
    En este caso no te agobies, algunos bebés no están preparados hasta los 7 meses o más, paciencia que al final todos acaban teniendo su momento de querer comer.
  • Muestran interés por la comida y dejan de querer el pecho. Suele ser frustrante para una madre que desea continuar con su lactancia que el bebé no quiera mamar. Pero en esta etapa puede pasar. ¿Es un destete real? No, es una etapa con tantos cambios que simplemente el bebé ha cambiado sus prioridades.

El problema aquí es que no es bueno forzar al bebé a mamar, ya que se puede conseguir el efecto contrario. Lo ideal es “seducirle” para que él sólo vuelva a querer mamar .

¿Cómo? Con baños juntos, jugando con él sin llevar tú nada por arriba, estándote a su disposición pero sin forzar… generalmente al poco tiempo vuelven a retomar.

Que un bebé se destete sólo antes del año no es lo normal, así que no lo asumas como tal si ves que no mama, dale unos días de estar a su alcance para que retome cuando quiera.

 

Crisis de separación (8-9 meses)

 

Sobre los 8-9 meses prepárate para oír la dichosa palabra: MAMITIS (odio esta palabra).

En esta etapa suelen darse 2 cosas:

  •  Empiezan a querer caminar o gatear y el mamar en posición de cuna parece ir en contra de ellos, preferirían de pie o haciendo el pino, así que ármate de paciencia y aprovecha a hacerlo a tu gusto cuando esté medio adormilado.
  • Es una etapa en la que son conscientes de que tú y él sois dos seres independientes, así que si te alejas su única sensación es la de que no va a volver a verte, ya que no son conscientes del tiempo, no hay “ratito” que valga. Y además dejan de querer ir a los brazos de otras personas e incluso se asustan y lloran por hablar con cualquier otra persona. Es una etapa más, llamada angustia por separación, crisis de separación… pero todo es lo mismo, necesitan tiempo para aceptar que no sois un solo ser y que no desapareces por no estar en su campo de visión. Mientras no lo entiendan (que lo harán, y sin necesidad de hacer nada) lo mejor es atenderlos, entender que es algo pasajero y que te necesita.

 

Evidentemente todo el mundo os dirá que es mamitis, que la culpa es de tanta teta, que así vas a hacer que no salga nunca de tus faldas y bla bla bla… pero no es así, es PA-SA-JE-RO y el apego y la atención está demostrado que hacen seres más independientes cuando sean adultos, así que nada del famoso consejo de “dejar llorar”.

Crisis del año (12 meses)

Vamos allá con la penúltima crisis (si… queda aún otra ). ¿Qué pasa cuando llegamos al año?.

A veces ha costado un poco las introducción a los sólidos, hay bebés que no están preparados para comer a los 6 meses y lo hacen a los 7 o algo más, pero al fin todos acaban comiendo, eso desde luego. Así que tras ese gran logro nos creemos que ya va todo sobre ruedas, y que ahora cada vez comerá más y mejor! Pero llegamos al año y… nos encontramos que no es así.
No siempre pasa, pero si es bueno saber que al llegar al año el ritmo de crecimiento del bebé se ralentiza, de manera que no tiene tanto apetito (ya no desgasta tantas calorías) y por si fuera poco, nuestro cuerpo es tan inteligente que sabe que ahora el bebé hace menos tomas, así que la leche a partir del año es más calórica. Si alguien te ha dicho que la teta ya no alimenta… te está engañado, es todo lo contrario, es más, tiene más calorías que la leche de vaca:
🔹️Leche materna= 88 calorías
🔹️Leche de vaca= 67 calorías .

Así que esa habitual que coman menos sólidos y que con la teta se sientan saciados. NO se trata en absoluto de no dar teta para que coman más sólidos, como os digo, la leche materna tiene más calorías, se trata de entender qué ocurre y saber que sobre los 15-18 meses volverá a crecer a más ritmo y volverá a comer más. Las crisis tal cual vienen se van. Obligar a comer sólo conseguirá frustración y que deje de ser un momento atractivo para ellos.

Mucha teta y mucho amor para los peques y mucho ánimo y paciencia para vosotras!

La crisis final (2 años)

Por fin! Última crisis! ¿parecía que no íbamos a llegar nunca verdad?😅 pues aquí está, la crisis de los 2 años. Y aquí quiero ser muy sincera, porque la situación lo requiere.

La crisis de la 2 años es una etapa de MUY alta demanda. De pronto te encuentras con un niño ya (no lo ves tan bebé) pero que mama como si fuera un recién nacido. Realmente hay días que serán agotadores. Cómo todo, tiene una explicación.

Os sonará que los 2 años es la etapa de las rabietas, empiezan con el “NO” con el “MIO”, descubren su independencia y su capacidad de ser ya un niño y dejar la etapa de bebé atrás, pero todo esto para ellos es abrumador. Quieren todo pero no quieren nada, hay tantas opciones ahora, un mundo tan a sus pies… que no saben cómo gestionarlo. ¿Cuál será su mayor refugio y consuelo? Pues la teta! Efectivamente! Y será a cada rato, y de maneras a veces muy bruscas… esa es la realidad. Pero también os diré que ver cómo un niño que tiene una rabieta, o angustia, o un llanto desconsolado se queda tan en paz en pocos segundos sólo porque al fin tiene su teta… es pura magia, y sinceramente, creo que es un recurso que no debemos menos preciar.

Dar el pecho tanto como nos pida no será nada malo, le mostraremos que estamos ahí, a su lado, en ese momento y siempre. Será una manera de ayudarle a gestionar las emociones.

Esta etapa dura meses, es la crisis más larga, y para la madre, puede ser a veces desesperante, llegando a plantearse el destete. Pero en este momento destetar es bastante duro, ya que sería como luchar contra un gigante.

De nuevo, os recuerdo que las crisis tienen un final, y tal cual vienen se van, sólo que a veces cuesta más llegar.

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Patricia Feijóo 
ASESORÍA A DOMICILIO-ONLINE
BabyLactancia
@babylactancia

 

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